La caída del Telón de Acero le costó mucho a África en términos de reducción de inversiones y ayuda al desarrollo, que fue redirigida en los noventa al este de Europa. Pero ahora, tras las demandas de la UE y el aumento de la riqueza, un país tras otro en la región está estableciendo agencias de cooperación al desarrollo centradas en África, con presupuestos ascendentes.
Eslovenia, una república de la antigua Yugoslavia fronteriza con Austria e Italia, era el más rico de los ocho ex países comunistas que entraron en la Unión Europea (UE) en 2004, alardeando de un PIB per capita de 17.700 dólares. Pero como nación moderadamente rica, ni siquiera Eslovenia se acercaba a los objetivos de la UE de gastar el 0,39% del PIB en ayuda al desarrollo. Y mucho menos a la recomendación de la ONU de llegar al 0,70% del PIB.
Como la mayoría de otras naciones ex comunistas en el este y el centro de Europa, Eslovenia se ha beneficiado de generosos programas de la UE durante los noventa para mejorar su economía, impulsar el desarrollo económico y ponerlo en disposición de entrar en el mercado común. Al mismo tiempo, los analistas se quejaban sobre los reducidos esfuerzos por parte de los países occidentales ricos para ayudar al desarrollo africano.
La ayuda tanto a la inversión como al desarrollo de África fue reducida dramáticamente en términos reales durante los años noventa, algo que los analistas achacaron tanto a la "fatiga de la ayuda" tras los pobres resultados de las economías africanas durante los ochenta, pero también por las nuevas y mayores inversiones en el este de Europa.
Pero a largo plazo, el crecimiento de la Europa del este y su entrada en la UE está en disposición de ser favorable para los países africanos. De hecho, entre las demandas establecidas por la UE para los países candidatos figuraba su definición de una política de ayuda al desarrollo internacional, planes para establecer agencias de ayuda al desarrollo y adoptar las metas a largo plazo de destinar al menos el 0,39% del PIB en ayuda al desarrollo.
Esto es lo que está pasando ahora en un país tras otro, como en Eslovenia. Después de la independencia de Yugoslavia, la ayuda internacional fue no sistemática, representaba un porcentaje microscópico del PIB y se destinaba principalmente a ayuda humanitaria ad hoc para países cercanos, principalmente a las repúblicas ex yugoslavas asoladas por la guerra. Con el inicio de las negociaciones de entrada en la UE, sin embargo, la ayuda se volvió más sistemática.
En 2004, la ayuda exterior de Eslovenia había alcanzado el 0,10% del PIB y en 2007 se estima en el 0,14% del PIB. Esta dinámica coincide con un rápido crecimiento del PIB esloveno.
Mientras que el desarrollo del presupuesto de ayuda está creciendo continuamente, también lo hace la agencia gubernamental de cooperación al desarrollo, que aún es un departamento integrado en el Ministerio de Exteriores. Como la mayoría de otros nuevos miembros de la UE, Eslovenia recibe ayuda a la construcción de capacidad de la UE y otros países con tradiciones más asentadas de ayuda al desarrollo para asegurar el establecimiento de las agencias y programas de ayuda al desarrollo en buen funcionamiento.
Además, mientras llegan nuevos fondos y se forman las nuevas agencias, el objetivo geográfico de estas agencias de ayuda de Europa del este empieza a desplazarse. Sin embargo, las partes más pobres del sudeste de Europa "siguen siendo la prioridad de la cooperación bilateral al desarrollo de Eslovenia", según un documento del Ministerio de Asuntos Exteriores esloveno.
Pero, "la política de desarrollo destinada a la reducción de la pobreza debe ser efectiva también en África", subraya el mismo documento. "La cooperación eslovena al desarrollo se centrará por tanto también en África en cierta medida, de acuerdo con la política de desarrollo de la UE". Ya hay planes para cofinanciar los proyectos llevados a cabo por ONGs eslovenas en Madagascar, Níger, Malí, Burkina Faso, Uganda y Malaui.
La República Checa, también entre los más ricos de los nuevos miembros de la UE, ha llegado ya un poco más lejos. En 2006, según datos preliminares del ministerio checo de Asuntos Exteriores, el gobierno de Praga destinó el 0.11% de su considerable PIB a ayuda extranjera. El gobierno ha prometido incrementar el porcentaje al 0,17 % para 2010 y al 0,33% para 2015. Una gran parte irá a parar a África.
Entre los ocho países prioritarios – la mayoría europeos y asiáticos – de la agencia de desarrollo checa, ya hay dos africanos: Angola y Zambia. Según el ministro de Exteriores, Karel Schwarzenberg, "en 2006, desarrollamos 18 proyectos de de desarrollo bilateral y 11 pequeños proyectos locales en ocho países del África subsahariana. En 2007, esperamos lanzar seis nuevos proyectos bilaterales".
En 2006, el valor total de los proyectos de ayuda bilateral en el África subsahariana por parte de la Reública Checa fue sin embargo de tan solo 3 millones de dólares. Pero según Schwarzenberg, esto era solo el comienzo. "Animados por los Buenos resultados de los programas piloto, hemos decidido destinar más fondos y aumentar el número de los llamados microproyectos, proyectos con resultados tangibles e inmediatos", declaró a embajadores africanos en Praga en mayo de 2007.
La vecina Eslovaquia ha tenido tiempo incluso de desarrollar una agencia humanitaria en toda regla, Slovak Aid, el 1 de enero de 2007 con el objetivo de "apoyar del desarrollo de los compromisos internacionales de la República de Eslovaquia en el campo de la ayuda oficial al desarrollo". Pero la mitad menos rica de la antigua Checoslovaquia solo ha desarrollado hasta la fecha un proyecto en África (Kenia) y se sitúa muy por detrás en gasto en ayuda al desarrollo (0,07% del PIB en 2006).
El país del este que ha llegado más lejos hasta la fecha en el desarrollo de sus políticas de ayuda es el país más poblado de la región, Polonia, que cuenta también con el mayor PIB entre los nuevos miembros de la UE. En Varsovia, la agencia PolishAid ha sido establecida como parte del ministerio de Asuntos Exteriores.
Angola ha sido el único "país socio" de Polonia en África durante varios años, pero desde 2004, PolishAid ha proporcionado también ayuda mediante sus Pequeñas Ayudas Financieras para el continente africano. Sin embargo, todavía en 2005 sólo el 2% - o 1 millón de dólares – de la ayuda bilateral de PolishAid estaba destinada a África. Más de la mitad estaba asignada a los países más pobres de Europa. Pero el gobierno de Varsovia planea cambiar esto con más del triple de la ayuda al desarrollo actual para 2015, como porcentaje del PIB. Tanzania está ya preparado para convertirse en el próximo "país socio" de Polonia.
También Hungría, el segundo país más poblado de los nuevos miembros de la UE desde 2004, está descubriendo África lentamente. "Pretendemos prestar una mayor atención a África", prometió el ministro húngaro de Asuntos Exteriores, Kinga Göncz, durante la primera celebración del Día de África el 25 de mayo de 2007 en Budapest, en la que estaban presentes los embajadores africanos.
Aunque Hungria alcanzó el 0,1% del PIB destinado a ayuda al desarrollo en 2006, las agencies nacionales humanitarias se quejan de que el crecimiento del gasto es demasiado lento ahora. Dada la actual crisis económica del país, el presupuesto de ayuda al desarrollo para 2007 fue reducido considerablemente. "Nuestro objetivo no es solo el de mantener la cooperación al nivel actual, sino también desarrollar más la relación que establecimos en las pasadas décadas", prometió no obstante el ministro Göncz a los embajadores africanos. Su ministerio está siendo formado actualmente por la agencia de ayuda al desarrollo canadiense CIDA para capacitarla para lanzar proyectos en África.
Polonia, la República Checa, Hungría y Eslovenia se encuentran entre los primeros en establecer agencies nacionales de ayuda al desarrollo y alcanzar los objetivos de gasto de la UE dentro del grupo de los nuevos estados miembro. Pero también los países más pobres, como las ex repúblicas soviéticas bálticas, están haciendo firmes avances.
Estonia, por ejemplo, solo destinó el 0,01% del PIB a ayuda exterior en 1998, que aumentó al 0,05% en 2004 y espera alcanzar el 0.10% en 2010 y el 0,35% en 2015. Asimismo, Estonia no cuenta aún con ningún proyecto de desarrollo para África, pero está prevé desarrollarlos en los próximos años.
En 2007, dos nuevos grandes países del este entraron en la UE, Bulgaria y Rumania, los dos estados miembro más pobres actualmente. Pero el año anterior a su entrada en la UE, Rumania había empezado ya a adherirse a las demandas de la UE y destinó el 0,04% de su PIB a la ayuda al desarrollo. Como otros recién llegados a la UE, Rumania y Bulgaria se han comprometido a aumentar este porcentaje al 0,17% para 2010 y al 0,33% para 2015 – lo que representa casi multiplicar por diez la ayuda en tan sólo una década.
Por el momento, la ayuda al desarrollo para los países africanos es aún muy modesta por parte de los nuevos miembros de la UE. Pero la tendencia está a punto de variar pues la mayoría de los países tendrán que doblar su ayuda para 2010, y luego triplicarla para 2015. En este proceso, los donantes del este de Europa más avanzados han demostrado ya que hay que establecer nuevas relaciones con África. Y los gobiernos africanos podrían empezar a encontrar socios clave en Europa del este justo ahora, cuando la puerta está completamente abierta
Los jueces del ICTR señalaron que el 23 de abril de 1994, Kalimanzira viajó con soldados y policías a la prefectura de Butare, donde fueron atacados y masacrados miles de refugiados tutsis. Las evidencias revelaron que el acusado atrajo a los tutsis a la colina de Kabuye, en Butare, para luego proveer armas y refuerzos que sirvieron para aniquilarlos.
Además, los magistrados encontraron a Kalimanzira culpable de conminar públicamente a cometer genocidio contra los tutsis. Según los testigos, el ex jefe de Gabinete realizó estos instigamientos en mercados, campos de fútbol y carreteras.
En su veredicto, los letrados señalaron que el alto cargo de Kalimanzira fue determinante para que los tutsis le tuvieran confianza y lo siguieran a la colina donde serían asesinados, lo que agrava sus crímenes. Kalimanzira se entregó voluntariamente al Tribunal el 8 de noviembre de 2005.
El Tribunal Penal Internacional (TPI) anunció hoy el nombramiento de Juan Méndez como asesor especial para la Prevención de Crímenes. La Oficina del Fiscal destacó que el papel del jurista argentino será maximizar el impacto del trabajo de la CPI en la lucha contra crímenes de guerra y contra la humanidad, así como el genocidio.
También contribuirá a la prevención de esos graves delitos. Méndez ocupó el cargo de asesor del secretario general de la ONU para la Prevención del Genocidio hasta 2007. Ha tenido una ilustre carrera en la protección derechos humanos y ha sido catedrático en diversas universidades estadounidenses.
El informe, publicado por la FAO y el Banco Mundial y denominado Awakening Africa’s Sleeping Giant - Prospects for Commercial Agriculture in the Guinea Savannah Zone and Beyond (Despertar al gigante dormido de África: perspectivas para la agricultura comercial en la sabana de Guinea y más allá), llega a conclusiones esperanzadoras al comparar esta región con el noreste de Tailandia y la región del Cerrado en Brasil.
En la actualidad, tan solo está explotado el 10 por ciento de la sabana de Guinea, ecosistema que abarca una amplia zona de 600 millones de hectáreas desde Senegal a Sudáfrica, con 400 millones de hectáreas aptas para el cultivo.
La región brasileña del Cerrado y el noreste de Tailandia, al igual que la sabana de Guinea, tienen dificultades a nivel geográfico: lluvias abundantes pero irregulares, suelos de escasa calidad, y una alta densidad demográfica, en el caso de Tailandia, y suelos con tendencia a la acidez y toxicidad y población escasa en el Cerrado.
En ambos países, los sucesivos gobiernos han creado las condiciones para el crecimiento agrícola "caracterizado por las políticas macroeconómicas favorables, infraestructuras adecuadas, una sólida base de capital humano, administración gubernamental competente y estabilidad política", según el estudio.
Además, África se encuentra hoy mejor situada para lograr un rápido desarrollo de su agricultura que el noroeste de Tailandia o el Cerrado, cuya transformación agrícola despegó en 1980, defienden los expertos.
Existen una serie de razones para ello: un rápido crecimiento económico, demográfico y urbano que ofrece mercados domésticos amplios y diversos, un contexto político favorable a nivel nacional, un clima de negocios adecuado en muchos países, un incremento de inversiones extranjeras y domésticas en agricultura y el uso de nuevas tecnologías.
Si se quiere que el desarrollo sea equitativo y evitar conflictos sociales, la transformación agrícola liderada por los pequeños campesinos, como la acaecida en Tailandia, es un modelo mejor que el ocurrido en Brasil, en donde existían grandes explotaciones en manos de ricos propietarios, señala el estudio.
"La agricultura comercial en África puede y debe involucrar a los pequeños campesinos para maximizar el crecimiento y extender sus beneficios", señala Michael Morris, economista agrario principal del Banco Mundial en Madagascar. "La producción mecanizada a gran escala -añade- no ofrece ninguna ventaja evidente a nivel de costes, excepto en algunas condiciones muy específicas y es mucho más probable que conduzca a conflictos sociales".
La experiencia de Tailandia y Brasil enseña que cuando se involucra a los pequeños agricultores en el desarrollo, la reducción de la pobreza es mayor y se estimula la demanda a nivel local. En caso de cultivos básicos de escaso valor, no es probable que las familias con escasez de tierras que cultivan una o dos hectáreas -o menos- sean capaces de obtener ingresos suficientes para salir de la pobreza. Los modelos emergentes de agricultura comercial en la sabana de Guinea deben proporcionar por lo tanto diversificación de oportunidades para estos productores, defienden los autores de la publicación.
Cambiar el uso de la tierra en la sabana de Guinea para dedicarla a la agricultura tendrá de forma inevitable algún coste medioambiental, según el informe, pero la agricultura también puede beneficiar al medio ambiente.
"La comercialización de la agricultura a través de la intensificación puede reducir el daño medioambiental, ralentizando la extensión de la agricultura a tierras frágiles o de elevado valor medioambiental", asegura Morris.
"Sin embargo, la intensificación conlleva el riesgo de daño medioambiental por medio de la destrucción de ecosistemas vulnerables y un uso excesivo de fertilizantes y pesticidas. A medida que se produce la intensificación de la agricultura, los gobiernos deben poner atención para controlar el impacto medioambiental e implementar medidas para reducir o evitar el daño. Por fortuna, se cuenta con una amplia experiencia en otros países de la que echar mano", indica Guy Evers, Jefe del Servicio de África en el Centro de Inversiones de la FAO.
La publicación es una versión abreviada de un estudio más amplio realizado por miembros del Banco Mundial con el asesoramiento técnico de expertos de la FAO y financiación de Italia.
En esta segunda edición se contará con ejes temáticos como la diáspora africana y su papel en el desarrollo africano,
Junto a los ejes temáticos de manera obligada encontraremos temas transversales tan imprescindibles como género, cultura, medio ambiente y sostenibilidad.
Se seguirá una estructura similar a la primera edición, en la que junto a la parte científica habrá también una parte social contando paralelamente con Conferencias y mesas de trabajo, exposiciones, películas africanas y conciertos.
Para la próxima edición se espera contar con mayor número de asistentes del continente africano y universidades.
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"Primera Guerra Mundial Africana" |
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