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Hynek
Kmoníček, ministro checo de Exteriores, lanzó el primer acuerdo
bilateral con Angola en una reunión en Luanda en marzo de 2001: «Hemos decidido destinar más fondos.» |
| © afrol News / Czech Embassy in Harare |
La
caída del Telón de Acero le costó mucho a África en términos de
reducción de inversiones y ayuda al desarrollo, que fue redirigida en
los noventa al este de Europa. Pero ahora, tras las demandas de la UE y
el aumento de la riqueza, un país tras otro en la región está
estableciendo agencias de cooperación al desarrollo centradas en
África, con presupuestos ascendentes. Eslovenia, una república de la antigua
Yugoslavia fronteriza con Austria e Italia, era el más rico de los ocho
ex países comunistas que entraron en la Unión Europea (UE) en 2004,
alardeando de un PIB per capita de 17.700 dólares. Pero como nación
moderadamente rica, ni siquiera Eslovenia se acercaba a los objetivos
de la UE de gastar el 0,39% del PIB en ayuda al desarrollo. Y mucho
menos a la recomendación de la ONU de llegar al 0,70% del PIB.
Como la mayoría de otras naciones ex comunistas en el este y el centro
de Europa, Eslovenia se ha beneficiado de generosos programas de la UE
durante los noventa para mejorar su economía, impulsar el desarrollo
económico y ponerlo en disposición de entrar en el mercado común. Al
mismo tiempo, los analistas se quejaban sobre los reducidos esfuerzos
por parte de los países occidentales ricos para ayudar al desarrollo
africano.
La ayuda tanto a la inversión como al desarrollo de África fue reducida
dramáticamente en términos reales durante los años noventa, algo que
los analistas achacaron tanto a la "fatiga de la ayuda" tras los pobres
resultados de las economías africanas durante los ochenta, pero también
por las nuevas y mayores inversiones en el este de Europa.
Pero a largo plazo, el crecimiento de la Europa del este y su entrada
en la UE está en disposición de ser favorable para los países
africanos. De hecho, entre las demandas establecidas por la UE para los
países candidatos figuraba su definición de una política de ayuda al
desarrollo internacional, planes para establecer agencias de ayuda al
desarrollo y adoptar las metas a largo plazo de destinar al menos el
0,39% del PIB en ayuda al desarrollo.
Esto es lo que está pasando ahora en un país tras otro, como en
Eslovenia. Después de la independencia de Yugoslavia, la ayuda
internacional fue no sistemática, representaba un porcentaje
microscópico del PIB y se destinaba principalmente a ayuda humanitaria
ad hoc para países cercanos, principalmente a las repúblicas ex
yugoslavas asoladas por la guerra. Con el inicio de las negociaciones
de entrada en la UE, sin embargo, la ayuda se volvió más sistemática.
En 2004, la ayuda exterior de Eslovenia había alcanzado el 0,10% del
PIB y en 2007 se estima en el 0,14% del PIB. Esta dinámica coincide con
un rápido crecimiento del PIB esloveno.
Mientras que el desarrollo del presupuesto de ayuda está creciendo
continuamente, también lo hace la agencia gubernamental de cooperación
al desarrollo, que aún es un departamento integrado en el Ministerio de
Exteriores. Como la mayoría de otros nuevos miembros de la UE,
Eslovenia recibe ayuda a la construcción de capacidad de la UE y otros
países con tradiciones más asentadas de ayuda al desarrollo para
asegurar el establecimiento de las agencias y programas de ayuda al
desarrollo en buen funcionamiento.
Además, mientras llegan nuevos fondos y se forman las nuevas agencias,
el objetivo geográfico de estas agencias de ayuda de Europa del este
empieza a desplazarse. Sin embargo, las partes más pobres del sudeste
de Europa "siguen siendo la prioridad de la cooperación bilateral al
desarrollo de Eslovenia", según un documento del Ministerio de Asuntos
Exteriores esloveno.
Pero, "la política de desarrollo destinada a la reducción de la pobreza
debe ser efectiva también en África", subraya el mismo documento. "La
cooperación eslovena al desarrollo se centrará por tanto también en
África en cierta medida, de acuerdo con la política de desarrollo de la
UE". Ya hay planes para cofinanciar los proyectos llevados a cabo por
ONGs eslovenas en Madagascar, Níger, Malí, Burkina Faso, Uganda y
Malaui.
La República Checa, también entre los más ricos de los nuevos miembros
de la UE, ha llegado ya un poco más lejos. En 2006, según datos
preliminares del ministerio checo de Asuntos Exteriores, el gobierno de
Praga destinó el 0.11% de su considerable PIB a ayuda extranjera. El
gobierno ha prometido incrementar el porcentaje al 0,17 % para 2010 y
al 0,33% para 2015. Una gran parte irá a parar a África.
Entre los ocho países prioritarios – la mayoría europeos y asiáticos –
de la agencia de desarrollo checa, ya hay dos africanos: Angola y
Zambia. Según el ministro de Exteriores, Karel Schwarzenberg, "en 2006,
desarrollamos 18 proyectos de de desarrollo bilateral y 11 pequeños
proyectos locales en ocho países del África subsahariana. En 2007,
esperamos lanzar seis nuevos proyectos bilaterales".
En 2006, el valor total de los proyectos de ayuda bilateral en el
África subsahariana por parte de la Reública Checa fue sin embargo de
tan solo 3 millones de dólares. Pero según Schwarzenberg, esto era solo
el comienzo. "Animados por los Buenos resultados de los programas
piloto, hemos decidido destinar más fondos y aumentar el número de los
llamados microproyectos, proyectos con resultados tangibles e
inmediatos", declaró a embajadores africanos en Praga en mayo de 2007.
La vecina Eslovaquia ha tenido tiempo incluso de desarrollar una
agencia humanitaria en toda regla, Slovak Aid, el 1 de enero de 2007
con el objetivo de "apoyar del desarrollo de los compromisos
internacionales de la República de Eslovaquia en el campo de la ayuda
oficial al desarrollo". Pero la mitad menos rica de la antigua
Checoslovaquia solo ha desarrollado hasta la fecha un proyecto en
África (Kenia) y se sitúa muy por detrás en gasto en ayuda al
desarrollo (0,07% del PIB en 2006).
El país del este que ha llegado más lejos hasta la fecha en el
desarrollo de sus políticas de ayuda es el país más poblado de la
región, Polonia, que cuenta también con el mayor PIB entre los nuevos
miembros de la UE. En Varsovia, la agencia PolishAid ha sido
establecida como parte del ministerio de Asuntos Exteriores.
Angola ha sido el único "país socio" de Polonia en África durante
varios años, pero desde 2004, PolishAid ha proporcionado también ayuda
mediante sus Pequeñas Ayudas Financieras para el continente africano.
Sin embargo, todavía en 2005 sólo el 2% - o 1 millón de dólares – de la
ayuda bilateral de PolishAid estaba destinada a África. Más de la mitad
estaba asignada a los países más pobres de Europa. Pero el gobierno de
Varsovia planea cambiar esto con más del triple de la ayuda al
desarrollo actual para 2015, como porcentaje del PIB. Tanzania está ya
preparado para convertirse en el próximo "país socio" de Polonia.
También Hungría, el segundo país más poblado de los nuevos miembros de
la UE desde 2004, está descubriendo África lentamente. "Pretendemos
prestar una mayor atención a África", prometió el ministro húngaro de
Asuntos Exteriores, Kinga Göncz, durante la primera celebración del Día
de África el 25 de mayo de 2007 en Budapest, en la que estaban
presentes los embajadores africanos.
Aunque Hungria alcanzó el 0,1% del PIB destinado a ayuda al desarrollo
en 2006, las agencies nacionales humanitarias se quejan de que el
crecimiento del gasto es demasiado lento ahora. Dada la actual crisis
económica del país, el presupuesto de ayuda al desarrollo para 2007 fue
reducido considerablemente. "Nuestro objetivo no es solo el de mantener
la cooperación al nivel actual, sino también desarrollar más la
relación que establecimos en las pasadas décadas", prometió no obstante
el ministro Göncz a los embajadores africanos. Su ministerio está
siendo formado actualmente por la agencia de ayuda al desarrollo
canadiense CIDA para capacitarla para lanzar proyectos en África.
Polonia, la República Checa, Hungría y Eslovenia se encuentran entre
los primeros en establecer agencies nacionales de ayuda al desarrollo y
alcanzar los objetivos de gasto de la UE dentro del grupo de los nuevos
estados miembro. Pero también los países más pobres, como las ex
repúblicas soviéticas bálticas, están haciendo firmes avances.
Estonia, por ejemplo, solo destinó el 0,01% del PIB a ayuda exterior en
1998, que aumentó al 0,05% en 2004 y espera alcanzar el 0.10% en 2010 y
el 0,35% en 2015. Asimismo, Estonia no cuenta aún con ningún proyecto
de desarrollo para África, pero está prevé desarrollarlos en los
próximos años.
En 2007, dos nuevos grandes países del este entraron en la UE, Bulgaria
y Rumania, los dos estados miembro más pobres actualmente. Pero el año
anterior a su entrada en la UE, Rumania había empezado ya a adherirse a
las demandas de la UE y destinó el 0,04% de su PIB a la ayuda al
desarrollo. Como otros recién llegados a la UE, Rumania y Bulgaria se
han comprometido a aumentar este porcentaje al 0,17% para 2010 y al
0,33% para 2015 – lo que representa casi multiplicar por diez la ayuda
en tan sólo una década.
Por el momento, la ayuda al desarrollo para los países africanos es aún
muy modesta por parte de los nuevos miembros de la UE. Pero la
tendencia está a punto de variar pues la mayoría de los países tendrán
que doblar su ayuda para 2010, y luego triplicarla para 2015. En este
proceso, los donantes del este de Europa más avanzados han demostrado
ya que hay que establecer nuevas relaciones con África. Y los gobiernos
africanos podrían empezar a encontrar socios clave en Europa del este
justo ahora, cuando la puerta está completamente abierta